Refrán
Como el sastre del campillo, que cosía de balde y ponía la aguja y el hilo.
Hay personas a las que se sirve de balde y exigen además que los gastos extraordinarios corran por cuenta del que les dispensa el favor.
Hay personas a las que se sirve de balde y exigen además que los gastos extraordinarios corran por cuenta del que les dispensa el favor.