Navegación de entradas Dice el buey: Llueva, llueva hasta que se me pudra la madera. Y dice la oveja: Hiele, hiele hasta que el vellón se me pele.Dice el doliente al sano: Dios te ayude, herpuedo pasar esta pechuga de perdiz. Y el niño pobre come un canto de pan duro con mocos y le sabe a poco.