La mujer, para ser hermosa, ha de tener cinco veces tres cosas: ser blanca en tres, colorada en tres, negra en tres, ancha en tres, larga en tres; blanca en cara, manos y garganta; colorada en labios, mejillas y barba; negra en cabellos, pestañas y cejas; ancha de caderas, hombros y muñecas; larga en talle, manos y garganta.