Las estaciones del año en lo que a refranes se refiere ligan en gran parte las condiciones climatológicas con los cultivos, y en especial el cerealista, con excepción del invierno, en que el campo «duerme».

Por esta razón he interpretado el ciclo de las estaciones como ciclo del centeno, comenzando por el invierno para separarlo temáticamente en la medida de lo posible.